El bullying tiene graves consecuencias psicológicas.
¡Ayúdanos a proteger la salud mental de niños
y niñas!
El acoso escolar está impactando en la salud mental de los niños y las niñas
El bullying puede producir baja autoestima, trastornos de la conducta, ansiedad, depresión y, en los casos más graves, conductas suicidas. No solo perjudica a las víctimas, también afecta a los agresores, los testigos y a todas las personas implicadas.
Es preciso romper el silencio que rodea a esta forma de maltrato y garantizar que se cumplen las medidas contra el acoso que establece la Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI).
1 de cada 10 alumnos y alumnas de Educación Primaria afirma haber sufrido acoso en la escuela
Uno de cada 10 niños ha sufrido acoso escolar de forma repetida en los últimos meses, según la OMS. Conseguir que niños, niñas y adolescentes entiendan que la violencia no es aceptable, pasa por hacerles partícipes de propuestas educativas. También es necesario trabajar valores como el respeto, la convivencia, la confianza y la igualdad.
Entendiendo el acoso escolar
Hablamos de acoso escolar o bullying cuando se produce maltrato psicológico, verbal o físico entre niños o niñas. Algunas características son la intencionalidad, la reiteración en el tiempo y el desequilibrio de poder. Sufrir acoso incrementa el riesgo de ciberacoso.
¿Cómo aprender a identificarlo?
Los cambios repentinos en el humor, la alimentación o la forma de relacionarse del niño o niña pueden ser señales de que algo no va bien. Otros indicios pueden ser la bajada del rendimiento académico, el deterioro frecuente del material escolar o la ropa.
¿Cómo abordarlo?
El primer paso es tomar conciencia de que el acoso no es solo un problema de los centros educativos, es un problema social. Y como cualquier forma de violencia, no es inevitable. Se puede prevenir y hacerlo es responsabilidad de toda la sociedad.
Incluir educación emocional en todas las etapas educativas.
Formar a futuros docentes en prevención del acoso escolar.
Protocolos de acoso escolar deben ser gestionados por especialistas.
Facilitar información a familias, sensibilizar y generar estadísticas sobre acoso escolar.